« ¡Prefiero estar sentado en el tonel bajo un cielo cubierto, prefiero estar sentado sin cielo en el abismo, que verte a ti, cielo de luz, manchado con nubes pasajeras! » Friedrich Nietzsche
domingo, 25 de enero de 2015
Quizá mis ojos se cerraban porque creían no ver el sentido de aquella mirada, quizá se cierran porque las lagrimas que los recorrían terminaron por ahogar todo destello de vida, se cierran porque han sido condenados y sus aspiraciones inconscientes depuradas. Quizá la música que alguna vez asomó entre las sabanas, se perdió y con ella mi sonrisa terminó por derrumbarse. Desearía dilucidarte por la mañana, imaginarte durante el día porque solo así en las noches mis sueños podrían alimentarse de tales visiones de la vigilia. Desearía tanto si pudiese, desearía desear, desearía la infinitud, la infinitud de los cuerpos, la infinitud tomándome, tomándonos, sofocándome, obligándome a abandonar la negrura de un goce finito, humano, artífice de esta vida. Desearía un goce enfermo de placer, una vida contigo, conmigo, con ellos, una vida sin estares, sin ansiedades mortíferas, una vida en el aire, en el denso manto de aire, tomándonos, sujetándonos a la infinitud de esta tierra.
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